Citas En llamas - Suzanne Collins


Hola! Aquí estoy de nuevo!!! Definitivamente Los Juegos del hambre en llamas ha sido un libro lleno de escenas que me pusieron los cabellos de punta. De verdad habían escenas en las que Peeta y Katniss compartían momentos tan románticos que me hacían ver estrellitas, Además la autora supo meter muy bien cada escena y si, para ser sincera, mis escenas favoritas del libro fueron en las que estaban ambos en modo romántico, además me encantaba el hecho de que Katniss ni siquiera supiera lo que sentía por él hasta que lo perdió. Pero bueno, esa escena fue dolorosa y me marcó significativamente.


Bueno, aquí les dejo las citas que más me llamaron la atención. Mis citas favoritas fueron la 34, 35 y 50. Definitivamente me hicieron volar al infinito y más allá :P ¿Y la de ustedes?




1. “Yo soy la única que utiliza el lugarcito achaparrado donde me crié. Para mí, es mi verdadera casa”

2. “—Eso sería bueno. Gale quiere hacerlo, pero solo tiene los Domingos, y creo que le gusta reservar esos para ti”

3. “Nuestro romance se convirtió en una estrategia clave para nuestra supervivencia en la arena. Solo que para Peeta no era solo una estrategia. No estoy segura de lo que fue para mí. Pero ahora sé que para Gale fue doloroso”

4. “Tan solo el sonido de su voz me forma en el estómago un nudo de emociones incomodas como culpa, pena y miedo. Y añoranza. Ya puestos puedo admitir que también hay algo de eso. Solo que tiene demasiada competencia para ganar nunca”

5. “Tiene razón, por supuesto. La audiencia estará esperando al par de tortolitos que ganaron los juegos del hambre. No a dos personas que apenas si pueden mirarse a los ojos”

6. “Me tengo que preguntar si su boca ha sido alterada para hacerlo parecer más atractivo. Si fue así, fue una pérdida de tiempo y dinero, porque no es atractivo en absoluto”

7. “—Eso es lo que yo les dije. Dije que una chica que llega a tales extremos para preservar su vida no va a estar interesada en echarla por la borda. Y después hay que pensar en su familia. Su madre, su hermana, y todos esos… primos”

8. “— ¿En qué punto se dio cuenta del grado exacto de tu indiferencia? —pregunta, mojando su galleta en el té.
      No soy indiferente.
      Pero tal vez no tan encantada con el joven como lo hiciste creer al país.
      ¿Quién dice que no lo estoy?
      Yo —dice el presidente— Y no estaría aquí si fuera el único que tuviera dudas”

9. “Esperé por lo menos dos horas. Había empezado a pensar que él había renunciado a mí en las semanas que habían pasado. O que ya no le importaba. Que me odiaba, incluso. Y la idea de perderlo para siempre, a mi mejor amigo, la única persona a la que le había confiado nunca mis secretos, era tan dolorosa que no pude soportarla”

10. “Sabría todo lo que había que saber sobre sus labios. Pero no me había imaginado que cálidos se sentirían presionados contra los míos. O como esas manos, que podían preparar la más intrincada de las trampas, podían atraparme con la misma facilidad”

11. “No puedo hacerlo, pienso. No soy tan buena. Peeta es el bueno, el que gusta. Puede hacer que la gente se crea cualquier cosa. Yo soy la que se calla y se sienta y deja que é hable por los dos tanto como sea posible. Pero no es Peeta quien tiene que demostrar su devoción. Soy yo”

12. “Mi tiempo en la arena me hizo darme cuenta que como tenía que dejar de castigarla por lo que no podía evitar específicamente la horrible depresión en que había caído tras la muerte de mi padre. Porque a veces las personas pasan cosas y no están preparadas para lidiar con ellas.
          Como yo, por ejemplo. Justo ahora.”

13. “—No te molestes, Haymitch. Sé que tenías que elegir a uno de los dos. Y yo habría querido que fuera ella”

14. “—Creí que lo quería, de todas formas —digo.
         No así —dice Haymitch— Él quería que fuera real”

15. “Lo máximo que siento es alivio. Que ya puedo abandonar este juego. Que la pregunta de si puedo triunfar en esta empresa ha sido respondida, incluso si dicha respuesta es un sonoro no. Que si los momentos desesperados requieren medidas desesperadas, entonces soy libre para actuar con tanta desesperación como me plazca”

16. “—No es necesario. Mis pesadillas suelen ser sobre perderte a ti —dice—. Estoy bien en cuanto me doy cuenta de que estas aquí”

17. “Un sinsajo solo es un pájaro cantor. Un sinsajo es una criatura que el capitolio nunca pretendió que existiera. No habían contado con que el altamente controlado charlajo fuera bastante listo como para adaptarse a la vida salvaje, para pasar su código genético, para sobrevivir en una nueva forma. No habían anticipado su deseo de vivir”

18. “Lo miro a los ojos. Su temperamento no puede ocultar completamente el dolor, el sufrimiento de traición que siente por mi compromiso con Peeta. Esta será mi última oportunidad, este encuentro de hoy, de no perder a Gale para siempre. Podría llevarme horas el intentar explicarme, e incluso entonces hacer que me rechazara. En vez de ello voy directo al corazón de mi defensa”

19. “— ¿A salvo para hacer qué? —dice con un tono más dulce— ¿Morirse de hambre? ¿Trabajar como esclavos? ¿Enviar a sus hijos a la cosecha? No has hecho daño a nadie: Les has dado una oportunidad. Solo tiene que ser lo bastante valientes como para cogerla. La gente va, habla en las minas. Gente que quiere luchar. ¿No lo ves? ¡Está pasando! ¡Por fin está pasando! Si hay un levantamiento en el distrito ocho, ¿Por qué no aquí? ¿Por qué no en todas partes? Esto podría serlo, eso que hemos estado…”

20. “— ¡Solo dale ya la medicina! —le grito— ¡Dásela! ¡Quién eres tú, además, para decidir cuánto dolor puede soportar!”

21. “Gale es mío. Yo soy suya. Cualquier otra cosa es inconcebible. ¿Por qué hizo falta que fuera azotado hasta el límite de su vida para que me diera cuenta?”

22. “Me pregunto si durmió lo mas mínimo. No pudo hacer sido mucho tiempo. Pienso en su consentimiento en ir conmigo ayer, en él poniéndose de mi lado para proteger a Gale, en su disposición a unir su destino con el mío por completo cuando le doy tan poco a cambio. No importa lo que haga, le estoy haciendo daño a alguien”

23. “—Perdón. Por gritarte ayer
        He oído cosas peores —dice— Ya has visto como es la gente, cuando alguien al que quieren sufre”

24. “Porque no puedo soportar las pesadillas. No sin ti, pienso. Estas noches van a ser atroces, con toda seguridad. Pero difícilmente puedo pedirle a Peeta que venga a dormir conmigo”

25. “Calor irradie el punto donde sus labios simplemente tocan mi cuello, extendiéndose lentamente por el resto de mí, Se siente tan bien, tan imposiblemente bien, que sé que no seré la primera en soltarme”

26. “Todo el asunto se hace insoportable. La idea de ser fuerte por otra persona nunca les ha entrado en la cabeza, y me encuentro en posición de tener que consolarlos. Dado que yo soy la persona que va a ser masacrada, esto es algo molesto”

27. “—No te preocupes. Siempre canalizo mis emociones hacia mi trabajo. Así no le hago daño a nadie más que a mí mismo”

28. “No puedo discutir que Finnick no sea una de las personas más despampanantes y sensuales en el planeta. Pero puedo decir con sinceridad que nunca me ha resultado atractivo. Tal vez es demasiado guapo, o demasiado fácil de conseguir, o tal vez en realidad lo que pasa es que sería  demasiado fácil de perder”

29. “—Pues claro. Especialmente tú.
         —Oh. ¿Y por qué especialmente yo? —dice con una sonrisa.
         —Porque tienes una debilidad por las cosas hermosas y yo no”

30. “Tener ojo para la belleza no es lo mismo que una debilidad —apunta Peeta—. Excepto posiblemente en lo que se refiere a ti”

31. “Alzo la vista a esos ojos azules que ninguna cantidad de maquillaje dramático puede hacer verdaderamente mortales y recuerdo cómo, solo hace un año, estaba preparada para matarlo. Convencida de que él estaba intentando matarme. Ahora todo está invertido. Estoy determinada a mantenerlo con vida, sabiendo que el precio será mi propia vida, pero la parte de mí que no es tan valiente como me gustaría, se alegra de que sea Peeta y no Haymitch, quien está a mi lado. Nuestras manos se encuentran sin ninguna discusión. Por supuesto que iremos como uno solo”

32. “—Si, pero… quiero decir, para el Capitolio eres pura —dice, claramente tratando de aplacarme— para mi eres perfecta, sólo se están metiendo contigo”

33. “— ¿Por qué iba a pintar un retrato mío, Effie? —pregunto, irritada
         Para mostrar que a hacer todo lo que pueda para defenderte. Eso es lo que todos se esperan en el Capitolio, en cualquier caso. ¿No se presentó voluntario para ir contigo?”

34. “—Así que ¿Qué deberíamos hacer con nuestros últimos días?
        —Yo sólo quiero pasarme cada posible minuto del resto de mi vida contigo —responde Peeta
       —Ven, entonces —digo, metiéndolo en mi habitación”

35. “Se siente como un lujo dormir con Peeta de nuevo. No me había dado cuenta hasta ahora de qué necesitada he estado de cercanía humana. De sentirlo a él a mi lado en la oscuridad. Desearía no haber malgastado el último par de noches dejándolo fuera. Me hundo en el sueño, envuelta en su calor, y cuando abro mis ojos de nuevo la luz del día entra por las ventanas”

36. “— ¿Qué? —pregunto
        Desearía poder congelar este momento, justo aquí, justo ahora, y vivir en el para siempre”

37. “Normalmente este tipo de comentarios, el tipo que insinúa su amor inmortal por mí, me hace sentir culpable y horrible. Pero me siento tan cálida y relajada y tan por encima de toda preocupación por un futuro que nunca tendré”

38. “Todos queríamos que supieras que… privilegio ha sido el sacar lo mejor de tu apariencia —después sale de la sala apresuradamente”

39. “Mi equipo de preparación. Mis mascotas tontorronas, superficiales y afectuosas, con sus obsesiones por las plumas y las fiestas, casi me rompen el corazón con su adiós. Está claro por las últimas palabras de Venia que todos sabemos que no voy a volver ¿Es que todo el mundo lo sabe? Me pregunto. Miro a Cinna. Él lo sabe, eso seguro. Pero tal y como prometió, no hay lágrimas por su parte”

40. “—No, no se lo dijimos a nadie. Ni siquiera a Haymiych. Y la madre de Katniss nunca lo habría aprobado, pero ya ves. Sabíamos que si nos casábamos en el Capitolio, no habría un tueste. Y ninguno de los dos quería esperar más. Así que un día simplemente lo hicimos —dice Peeta— Y para nosotros, estamos casados que lo que habría podido hacernos ningún papel ni ninguna fiesta”

41. “—Recuerda, chica en llamas —dice—Aun apuesto por ti”

42. “—No —repite Finnick—. Porque lo que sea que sucedió en el pasado está en el pasado. Y nadie en esta arena fue un vencedor por suerte. —mira a Peeta un momento— Excepto tal vez por Peeta”

43. “A Johanna, francamente, podría matarla con facilidad cuando llegara el momento de proteger a Peeta. O incluso solo para hacer que se calle”

44. “Porque no quiero que olvides lo diferentes que son nuestras circunstancias. Si tu mueres, y yo vivo, no me queda ninguna vida de regreso en el Distrito doce. Tú eres toda mi vida —dice— Nunca volvería a ser feliz —empiezo a objetar pero me pone un dedo en los labios— Es diferente para ti. No digo que no fuera a ser duro. Pero hay otra gente que haría que tu vida mereciera ser vivida”

45. “Esta vez no hay más que nosotros mismos para interrumpirnos, Y después de unos poco intentos, Peeta se rinde en su intención de hablar. La sensación dentro de mí se hace más cálida y se extiende por mi pecho, por todo mi cuerpo, a lo largo de mis brazos y piernas, hasta las puntas de mi ser. En vez de satisfacerme, los besos tienen el efecto opuesto, de hacerme necesitar más. Creía que era algo así como una experta en el hambre, pero esta es una clase completamente nueva”

46. “Cuando me despierto, tengo una sensación breve y deliciosa de felicidad, por supuesto, es algo completamente absurdo en este momento, ya que al ritmo al que van las cosas, estaré muerta en un día”

47. “Pero es encantador, estar en la profundidad bajo el agua, es como estar en un mundo distinto”

48. “Como carbón transformado en perlas por nuestra significativa existencia. Belleza que se levanta desde el dolor”

49. “Levanto en mi palma y examino a la luz del sol su superficie irisada. Si, la conservaré durante las pocas horas de vida que me quedan la mantendré cerca. Este último regalo de Peeta. El único que puedo aceptar realmente. Tal vez me de fuerzas en los últimos momentos”

50. “Miro con ojos tranquilos am los ojos azules de la persona que es ahora mi mayor oponente, la persona que me mantendría con vida a expensas de la suya propia. Y me prometo a mí misma que derrotaré su plan.
           La risa desaparece de esos ojos, y están mirando a los míos con tal intensidad, que es como si pudieran leerme el pensamiento”

50. “No hay nada que hacer, salvo esperar. Peeta y yo nos sentamos al borde del agua, cogidos de la mano, en silencio. El dio su discurso anoche pero yo no cambie de idea, y nada que lo que yo diga cambiara la suya. El momento de los regalos persuasivos ha pasado”

51. “Peeta. Mi último deseo. Mi promesa. Mantenerlo vivo. Mi corazón se libera un poco cuando me doy cuenta de que debe estar vivo porque no ha sonado ningún cañón”

52. “¿Así que sois tú y una jeringa contra el Capitolio? Ves, esta es la razón por la que nadie te deja a ti hacer los planes”

53. “—Teníamos que salvarte porque tú eres el sinsajo, Katniss —dice Plutarch— Mientras tu vivas, la revolución vive”

54. “El pájaro, la insignia, la canción, las bayas, el reloj, la galleta, el vestido que estalló en llamas. Yo soy el sinsajo. El que sobrevivió a pesar de los planes del Capitolio. El símbolo de la rebelión”

55. “—Los otros mantuvieron a Peeta con vida porque si él moría, sabíamos que no habría modo de mantenerte en una alianza”

56. “¿De verdad lo quiero muerto? Lo que quiero… lo que quiero es tenerlo de vuelta. Pero ahora nunca lo tendré de vuelta. Incluso si en algún modo las fuerzas rebeldes se las arreglaran para acabar con el Capitolio, puedo estar segura de que el último acto del Presidente Snow será rebanarle la garganta a Peeta. No. Nunca lo tendré de vuelta. Así que muerto es lo mejor”

57. “Es suficiente morir de rencor. Para castigar a Haymitch, quien, de entre todas las personas de este mundo putrefacto, nos ha convertido a Peeta y a mí en fichas de sus juegos. Yo confiaba en él. Puse lo que era precioso en las manos de Haymitch. Y me ha traicionado”

58. “Abandono. Dejo de hablar, de responder, rechazo la comida y el agua. Pueden bombear lo que les apetezca en mi brazo, pero hace falta más que eso para hacer que una persona siga adelante una vez perdido el deseo de vivir”