Citas cumbres borrascosas - Emily Bronte





Holaaa.

Sé que he estado demasiado inactiva, pero es que estaba en parciales y estas ultimas semanas no he podido ni coger un libro. Pero acabe de salir, así que espero activarme en todas mis redes incluyendo el blog.

Ahora les muestro las citas de cumbres borrascosas, un libro que me encantó y que cada dos paginas encontraba una frase que me encantaba jajaj Ya saben, me encanta señalar todas esas frases que me llaman la atención.

Espero que les guste la entrada, ya saben que leo sus comentarios junto con la cita que mas les llamo la atención.

Disfrútenlo!!



1. “Aunque nada le dije, si es cierto que los ojos hablan, los míos debían delatar mi locura por ella. La joven lo notó y me correspondió con una mirada dulcísima.”

2. “La muestra de hoy me ha quitado las ganas de buscar amigos, ni en el campo ni en la ciudad. Un hombre sensato debe tener bastante compañía consigo mismo”

3. “El ser humano es tornadizo como una veleta”

4. “No comprendo que sea tan codicioso cuando se está tan solo en la vida”

5. “—Me parece un tipo bastante áspero Señora Dean.
        —Es áspero como el filo de una sierra, y duro como el pedernal
        —Debe haber tenido una vida muy accidentada para haberse vuelto de ese modo… ¿Sabe usted su historia?”

6. “Verdaderamente, Catalina era la niña más caprichosa y traviesa que yo había visto jamás, y nos hacía perder la paciencia mil veces al día (…) De todos modos, creo que no tenía malos sentimientos, porque cuando hacía sufrir a alguien mucho, se apresuraba a acudir a su lado para consolarle. Pero tenía hacia Heathcliff un excesivo afecto. No podía aplicársele mayor castigo que separarla de él”

7. “Todos estaban admirados de ella. Y no es extraño, porque vale mil veces más que ellos y que cualquier otra persona. ¿No es cierto?”

8. “— ¿Sí? ¿Qué motivos tenías para acostarte con el estómago vacío? Los soberbios no hacen más que dañarse a sí mismos”

9. “—Si eres bondadoso de corazón, serás agradable de cara, muchacho, aunque fueras un negro, y un corazón perverso hace horrible a la cara más agradable”

10. “Sabía que en su corazón sólo había un lugar para dos afectos: el de su mujer y el de sí mismo. A Francisca la adoraba, y me parecía imposible que pudiera soportar su muerte”


11. “«Estás perdido —pensé—. Te precipitas tú mismo hacia tu destino…»”

12. “— ¡Déjele en paz! —exclamé—. Le odia, como le odian todos, por supuesto… ¡Que familia tan feliz tiene usted y a qué bonita situación ha venido a parar!”

13. “—Con cualquiera le irá mejor que conmigo”

14. “—Pues amo el suelo en que pone los pies, y el aire que le rodea, y todo lo que toca, y todas las palabras que pronuncia, y todo lo que mira y todo lo que hace… ¡Le amo enteramente!”

15. “—Yo no tengo por qué pensar en el futuro. Ya podrías hablas con más sentido común
         —Pues entonces, nada… si no piensa usted más que en el presente, cásese con el señorito Eduardo”

16. “También yo. En ocasiones he soñado cosas que no he olvidado nunca y que han cambiado mi modo de pensar. Han pasado por mi alma y le han dado un color nuevo, como cuando al agua se le agrega vino. Y uno que he tenido es de esa clase.”

17. “—Yo sería muy desgraciada si estuviera en el cielo, Elena.
          —Porque no es usted digna de ir a él —contesté—. Todos los pecadores serían muy desgraciados en el cielo.”

18. “Casarme con Heathcliff sería rebajarnos. Pero él nunca llegará a saber cuánto le quiere, y no porque sea guapo, sino porque hay más de mí en él que en mí misma. No sé qué composición tendrán nuestras almas, pero sea de lo que sea, la suya es igual a la mía, y en cambio la de Eduardo es tan diferente como el rayo lo es de la luz de la luna, o la nieve de la llama.”

19. “Pues en cuanto usted se case, él se quedará sin amor, sin amistad y sin todo… ¿Ha pensado en las consecuencias que tendrá para él la separación, cuando se dé cuenta de que queda enteramente solo en el mundo, Señorita Catalina?”

20. “¿Quién habla de separarnos? ¡Ay del que lo intentara! Antes que abandonar a Heathcliff prescindiría de todos los Linton del mundo”

21. “Todos mis dolores en este mundo han consistido en los dolores que ha sufrido Heathcliff, y lo he seguido paso a paso desde que empezaron. El pensar en él llena toda mi vida. Si el mundo desapareciera y él se salvará, y seguiría viviendo, pero si desapareciera él y lo demás continuara igual, yo no podría vivir”

22. “Él era todo en el mundo para ella, y ella lo único que él conocía en el mundo”

23. “No te figures que oculta tesoros de bondad y ternura bajo una apariencia tosca. No imagines que es un diamante en bruto o la ostra que contiene una perla, no. Es un hombre implacable y sanguinario como un lobo”

24. “(…) — ¡Quiera el cielo que antes de que eso suceda, media docena de sobrinos lo hereden todo! No pienses en esto, y recuerda que codiciar los bienes de tu prójimo equivale, en este caso, a codiciar a los míos
            —No serian menos tuyos si los tuviera yo”

25. “Yo tenía la impresión de que Dios había abandonado allí en pleno extravió a la oveja descarriada, y que el lobo acechaba, atento, el momento oportuno para precipitarse sobre ella y destrozarla”

26. “— ¿Qué te importa? —contestó él—. Tengo el derecho de besarla, si ella no se opone. No soy tu marido, no tienes derecho a estar celosa
         —No estoy celosa de ti, sino por ti”

27. “—No me vengaré de ti —dijo Heathcliff con menos violencia—. No es ese mi plan. El tirano oprime a sus esclavos, y éstos, en lugar de volverse contra él, se vengan en los que están debajo. Atorméntame cuanto quieras, si ello te divierte, pero déjame a mí divertirme del mismo modo, y guárdate muy bien de burlarte de mí. Ya que has destruido mi palacio, no te empeñes en edificar en sus ruinas y una choza y hacerme habitar en ella por caridad.”

28. “—Hasta hoy le he soportado, señor —pronuncio mi amo sino porque creía que no toda la culpa de tenerlo era suya. Y también porque Catalina deseaba conservar su amistad. Pero si accedí a ello, no pienso continuar obrando como hasta ahora. Su sola presencia es un veneno moral capaz de contagiar al ser más virtuoso”

29. “—Me mataría ahora mismo —respondió— si estuviese segura de que con ello conseguiría matarlo a él también”

30. “Todo recuerdo de un difunto es precioso, si se le sigue estimando como cuando vivía”

31. “—Tú bien sabes, Elena —contestó—, que me ha olvidado. Te consta que por cada pensamiento que dedica a Linton, me dedica mil a mí.”

32. “Mi existencia se resumiría en dos frases: condenación y muerte. La existencia sin ella sería un infierno”

33. “—Me duele ver lo desmejoraba que está la señorita —intervine yo—. Se ve que le falta el amor de alguien, aunque no esté yo autorizada para decir que quién.
          —Me parece —repuso Heathcliff— que el amor que le falta es el amor propio”

34. “Para averiguar que no lo amaba tuvo que hacer un inmenso esfuerzo de imaginación. Hasta temí que no hubiera modo humano de hacérselo comprender. Pero, en fin, lo ha comprendido mal o bien, puesto que esta mañana me dio la admirable prueba de talento de manifestarme que he logrado que ella me aborrezca ¡Te garantizo que fue un trabajo de Hércules!”

35. “¿No comprendes que tus palabras se grabarán en mi memoria como un hierro, ardiendo, y que seguiré acordándome de ellas cuando tú ya no existas? Te consta que mientes al decir que yo te he matado, y te consta también que tanto podré olvidarte como olvidar mi propia existencia. ¿No basta a tu diabólico egoísmo, el pensar que, cuando tú descanses en paz, yo me retorceré entre todas las torturas del averno?”

36. “Bésame y llora todo lo que quieras, arráncame besos y lágrimas, que ellas te abrasarán y serán tu condenación. Tú misma te has matado. Si me querías, ¿Con qué derecho me abandonaste? ¡Y por un mezquino capricho te sentiste hacia Linton! Ni la miseria, ni la bajeza, ni aun la muerte nos hubiera separado, y tú, sin embargo, nos separaste por tu propia voluntad. No soy yo quien ha desgarrado tu corazon. Te lo has desgarrado tú, y al desgarrártelo has desgarrado el mío… y si soy más fuerte, ¡Peor para mí! ¿Para qué quiero vivir cuando tú…? ¡Oh, Dios, ¡quisiera estar contigo en la tumba!”

37. “Me parece apreciar en la muerte un reposo que ni el infierno ni la tierra son capaces de quebrantar”

38. “Si; la eternidad, Allí donde la vida no tiene límite en su duración, ni el amor en sus transportes, ni la felicidad en su plenitud”

39. “¿Dónde estás? En la vida imperecedera del cielo, no. ¿Dónde estás? Me has dicho que no te importan mis sufrimientos. Pero yo no me repetiré más que una plegaria: «¡Catalina! ¡Haga Dios que no reposes mientras yo viva!» Si es cierto que yo te maté, persígueme. Se asegura que la víctima persigue a su asesino. Hazlo, pues, sígueme, hasta que me enloquezcas. Pero no me dejes solo en este abismo. ¡No puedo vivir sin mi vida! ¡No puedo vivir sin mi alma!”

40. “Le entregué mi corazón y, después de desgarrármelo, me lo ha tirado a la cara. Los humanos sentimos con el corazón, Elena, y desde que desgarró el mío, no me es posible sentir nada hacia él, ni sentiría nada, mientras él no muera, aunque llorase lágrimas de sangre. ¡No, no soy capaz de sentir nada!”

41. “—Estoy harta de soportarle —repliqué—, pero emplear la traición y la violencia es exponerse a emplear un arma de dos filos con la que puede herirse el mismo que la maneja.
          — ¡La traición y la violencia son los medios que han de utilizarse con quien emplea violencia y traición!”

42. “A fin de cuentas, su odio vale más que su amor”

43. “Si la rama crece tan torcida como el tronco, con el mismo viento la derribaremos”

44. “—Si no tuviera más de chica que de chico, te largaba un puñetazo”

45. “—No se figure —repuse— que él piensa en usted tanto como usted en él”

46. “Cati estaba entristecida y sombría desde que su novela de amor había tenido aquel desenlace”

47. “—Lo único que me contraría en el mundo es la enfermedad de papá —dijo Cati—. Es lo único que me interesa. Mientras yo tenga uso de razón no haré, ni diré nunca nada que puede disgustarse. Le quiero más que a mí misma, Elena, y todas las noches rezo para no morir antes que él, por no darle ese disgusto. Ya ves que si le quiero”

48. “—Me parece —contestó ella— que él se ha salvado y que yo he recuperado la libertad… Debía parecerme muy bien, pero —prosiguió con amargura— me ha dejado usted luchando sola durante tanto tiempo contra la muerte, que sólo veo muerte a mi alrededor, y hasta me parece estar muerta yo misma.”